Lo que sí hemos conseguido

  

Me he venido arriba... lo sé... ¿qué queréis que haga? Soy informática, no soy una persona de letras. Estudié ciencias mixtas en nuestro antiguo y querido BUP y COU... e inglés se me daba realmente mal... pero aquí estoy, tentada de pedirle a mi maravilloso ChatGPT que me ayude a redactar un post. Pero estoy siendo fuerte... Vale, sí... no llevo ni un párrafo y le pediré ayuda para corregirlo y darle mejor forma (otra cosa, pero nadie que me conozca puede decir que no soy sincera), pero de momento aguanto.

El día de hoy ha sido duro... muy duro, ¿para qué os voy a mentir? Quizás ha sido, de estos 12 días que llevamos, uno de los más duros de llevar. La semana pasada nos hicieron lo mismo y tuve un bajón, pero lo de hoy ha sido bastante más duro... porque llevamos más días, porque estamos al pie del cañón, tirando de nosotros y de nuestros compañeros, escuchando comentarios negativos de gente de la que no lo esperas y, cuando sufres un día como hoy, con palos, pues los ánimos decaen.

He sentido la necesidad de escribir y desahogarme porque, cuando más lo necesitaba, al buscarnos entre nuestros compañeros de claustro huelguistas —personas de las cuales algunas eran completos desconocidos hasta hace 12 días—, nos hemos dado unos ánimos que me han hecho darme cuenta de que... puede que Conselleria nos “tolee”, que nos haga quedar como unos vendidos y que, al final, las mejoras, las ansiadas mejoras por las que llevamos tantos días luchando, se queden en papel mojado y tengamos la sensación de no haber conseguido nada... pero estamos muy equivocados.

Hemos conseguido cosas, claro que sí. Hemos conseguido mirarnos unos a otros con orgullo y decir: “Yo estuve ahí. Yo luché, peleé y aguanté a vuestro lado”. Con un cántico, unas risas, una “babucela”, unos pitos, un tamboril, una chirimita o mi incombustible tambor. Con un equipo directivo de un centro que nos ha apoyado y del que me siento orgullosa de formar parte.

Y saber que, para muchas familias, hemos peleado por ellos, por sus hijos, por nuestros alumnos, y sabrán que lo hicimos con fuerza y convicción, que lo intentamos todo lo que pudimos, hasta desfallecer, y que no podrán decir que sus hijos no nos importaron. Y si alguno lo dice... ¿sabéis qué? Que me dará igual, porque yo sabré que no fue así.

Hoy soy un poco más pobre que ayer gracias a esta Conselleria que no se preocupa por sus trabajadores ni por el alumnado, pero seré rica en vivencias, y con eso quiero quedarme.

Gracias a todos los que habéis sacrificado algo, porque, por poco que sea, si te has sacrificado, has puesto tu granito de arena y habrá merecido la pena.


PD- Al final sólo he usado ChatGPT para corregir las faltas de ortografía :P

Comentarios

Entradas populares de este blog

L’idiota sempre té una fe admirable en la idiotesa col·lectiva

Encara estàs a temps

El maig valencià